Entradas

Mostrando las entradas etiquetadas como Soltar

Fortaleza Interna

Imagen
  Este yantra comenzó como una forma de abrirle camino a mi querida Lucía (mi perruna boxer) para que encontrara su camino de vuelta a casa después de dejar su cuerpo. Una vez identificada mi intención, primero dibujé la estructura interna, la de los triángulos y luego comencé a colorear. Yo tenía en mente una yantra completamente distinto ya que quería que fuera con azules.       Lo primero que pinté fueron los triángulos naranja. Siempre he sentido que el naranja es un color que me conecta con la alegría y el placer y Lucía y yo compartíamos esa energía. Hasta ahi, todo bien. Los triángulos que ves en verde, quería que fueran azules. Probé con todo tipo de azul y el yantra no me los aceptaba. Cuando eso ocurre, mis manos sienten la resistencia y no puedo pintar. Decidí entonces abrirme a probar otro color. En cuanto probé el primer verde, la resistencia en mis manos cedió, y supe que ése era el color.     Con el fondo ocurrió algo similar. El úni...

Más Allá del Dolor

Imagen
Está por amanecer.   Aún está oscuro afuera.   Escucho los pajaritos recién levantándose y comenzando su conversación mañanera.   Me quedo en la cama escuchando.   Al rato me levanto y voy a la cocina.   Muevo la silla con cuidado para que Lucía no se despierte y apenas lo hago tomo conciencia de que no está.   Se me arruga el corazón.   No quiero abrir la puerta de la cocina que da para el porche para no sentir aún más la ausencia de Lucía.   Siento un nudo en el estómago.   Quiero hacer un cafecito y me doy cuenta de que hoy no está Lucía velando el guayoyo que tanto le gustaba, al punto de llorar, desde el primer día que llegó a casa con sus apenas cinco semanas.   Nunca le di para no hacerle daño, pero ella no perdía las esperanzas de que algún día yo flaqueara y le diera un poquito de guayoyo.    Se cuela el café y al primer sorbo me doy cuenta de que no me sabe igual.    Lo dejo allí. Observo la comida est...

Vuela Alto

Imagen
Hoy me levanté muy temprano y sin encender la luz me senté en la cocina a escuchar el silencio y el amanecer.  Poco a poco fui sintiendo el despertar del día afuera, con el canto de los pájaros que gracias a ti mi querida Lucía, poco a poco fueron acostumbrándose a venir al porche y comer de tu comida.   Siempre fuiste una perrita querida con otros animales, fueran de la especie que fueran.    Comencé a escuchar un leve sonido de movimiento dentro de la casa.  No identificaba qué podía ser.  Abrí los ojos y justo en ese momento vi venir hacia mí una majestuosa mariposa oscura, volando en todo su esplendor.   Le he tenido miedo a las mariposas negras desde que tengo uso de razón y debo confesar que durante mucho tiempo las maté por ese mismo temor.  Cuando la vi venir me levanté y corrí hacia el comedor y desde allí la miré volar en círculos en la cocina.  No sabía qué hacer y de pronto Lucía me susurró en el oído: “No tengas miedo, ...